Evaluaciones psicológicas: Lo que todo padre debe saber
(Psychological Evaluations: What Every Parent Should Know)
Por Andrea Canter, PhD, NCSP
Escuelas Públicas de Minneapolis
El prospecto de una "evaluación psicológica" puede causar una gran ansiedad en los padres.
Cuando el personal de la escuela o los médicos recomiendan tal evaluación, los padres se pueden
imaginar procedimientos extraños e invasores seguidos de diagnósticos que incrementan más su
aprehensión. Nadie quiere escuchar que su niño o niña tiene una incapacidad, un desorden de salud
mental o un problema de comportamiento. Con todo, cuando son realizadas por profesionales
calificados con base en la escuela o en la comunidad, las evaluaciones psicológicas pueden ser
herramientas invalorables para entender y tratar las necesidades de salud mental y de aprendizaje de
los estudiantes individualmente y pueden afectar de manera positiva su aprendizaje y vida escolar.
Sin embargo, algunas veces, las evaluaciones se llevan a cabo por las razones equivocadas, usando
métodos que no son apropiados, o con poca consideración de cómo los padres y el personal de la
escuela puedan usar los resultados. Aun las evaluaciones psicológicas adecuadas, si se ignoran o no se
entienden bien, pueden ocasionar desacuerdos serios entre los padres y el personal de la escuela.
Pueden tener como resultado un apoyo inapropiado o inadecuado para el aprendizaje y/o
comportamiento del estudiante.
Las evaluaciones psicológicas son mucho más útiles cuando los padres entienden el propósito, los
aspectos fuertes y las limitaciones de los varios procedimientos, y si tienen expectativas realistas del
valor de los resultados. Los padres que entienden la naturaleza de las evaluaciones psicológicas estarán
menos aprehensivos y tendrán mejor capacidad de participar eficazmente tanto en la evaluación como
en los servicios que resulten para su niño o niña.
Planificación de la evaluación psicológica
Propósito de la evaluación. Una evaluación psicológica es un conjunto de procedimientos, que
frecuentemente incluyen pruebas, administradas por un psicólogo que tiene licencia o un psicólogo
escolar con credenciales para obtener información sobre el aprendizaje, el comportamiento o la salud
mental de un estudiante. En el marco escolar, las evaluaciones pueden ser pedidas por los padres, por el
personal de la escuela, o por estudiantes mayores que tienen mayoría de edad. Los psicólogos escolares
frecuentemente realizan evaluaciones como parte de la determinación del equipo de educación especial
para decidir si el estudiante tiene una incapacidad y es elegible para recibir servicios especiales. Sin
embargo, también pueden realizar evaluaciones para ayudar a desarrollar planes de enseñanza o
comportamiento para los estudiantes, para identificar preocupaciones mentales importantes, o para
determinar elegibilidad para programas especiales o preparación para la escuela.
Procedimiento apropiado. Cuando el equipo escolar considere los servicios de educación especial,
se deben realizar evaluaciones siguiendo los procedimientos apropiados, es decir que los padres de los
estudiantes menores deben ser notificados de la necesidad de una evaluación, invitados a una reunión
de planificación, y dar su consentimiento para la evaluación. Cualquier evaluación psicológica realizada
para otros propósitos también requiere del consentimiento de los padres. Los estudiantes que han
alcanzado la mayoría de edad deben ser incluidos en la planificación de la evaluación y dar su propio
consentimiento.
Participación en la planificación. Usted debe ser siempre invitado a las conferencias en la escuela
para discutir la necesidad de una evaluación psicológica, y se le debe notificar con bastante
anticipación la fecha y hora de la reunión. Usted se debe sentir cómodo de formular preguntas sobre la
razón de la evaluación y cómo se usarán los resultados para ayudar a su niño o niña. Algunas veces es
conveniente llevar a la reunión a un amigo de confianza o miembro de la familia tanto para recibir apoyo moral como para clarificar preguntas y respuestas.
Después de todo, dos conjuntos de oídos son mejores
que uno solo. Recuerde siempre que usted debe dar su
consentimiento antes de que una evaluación pueda
comenzar. Si no entiende todos los problemas, o si
necesita pensar en ellos, usted tiene el derecho de pedir
más tiempo antes de tomar una decisión.
Evaluaciones en la comunidad. Las mismas
consideraciones se aplican cuando las evaluaciones se
llevan a cabo en la comunidad. Si su médico recomienda
una evaluación, asegúrese de entender por qué y cómo la
evaluación ayudará a su niño o niña. Establezca una cita
con la persona que realizará la evaluación para formular
preguntas y sentirse cómodo con el proceso. Asegúrese
de confirmar con su proveedor de salud qué servicios
están cubiertos por su seguro y cuáles podrían ser los
costos si usted fuera responsable de pagar toda o parte
de la evaluación. Si la evaluación es para tratar un
problema relacionado con la escuela, usted debe primero
averiguar si su niño o niña tiene derecho a recibir la
evaluación a través del distrito escolar, lo que sería un
servicio gratuito. Con respecto a las evaluaciones en la
comunidad, es muy importante que usted entienda quién
recibirá el informe con los resultados. Recuerde que sólo
usted, el padre o la madre, puede otorgar permiso para
compartir estos resultados con otros. (La excepción sería
una evaluación ordenada por una corte judicial.)
Limitaciones de las evaluaciones psicológicas
Es importante reconocer lo que las evaluaciones
psicológicas proporcionan y no proporcionan. Las
evaluaciones psicológicas pueden proveer estimados de
habilidad intelectual. Las evaluaciones psicológicas
también documentan la presencia o ausencia tanto de
características positivas como negativas, como aspectos
fuertes de razonamiento o vocabulario o debilidades de
la memoria, autoestima o depresión. Sin embargo, las
evaluaciones psicológicas muy pocas veces ofrecen
orientación para seleccionar métodos específicos de
enseñanza o determinar asignaciones apropiadas en la
clase o ubicación en el grado apropiado; generalmente
no pueden proporcionar información sobre la calidad de
la enseñanza, y muy rara vez dan una idea con respecto
a por qué existen ciertas características o problemas.
Las conclusiones pueden ayudar a los profesionales a
desarrollar ideas sobre el "por qué", pero responder a
tales preguntas (de ser posible), típicamente requiere
un conjunto mucho más amplio de información que el
que se pueda recolectar de una evaluación psicológica
por sí sola. Frecuentemente la causa, si se conoce, no es
importante para encontrar una solución porque es un
factor que está fuera del control de la escuela, la familia
o el estudiante.
Algunas veces usted podría desear que la escuela
proporcione una evaluación de una situación en
particular. Tal pedido pudiera ser imposible o
inapropiado de satisfacer. Por ejemplo, usted podría
pedir una evaluación como ayuda en el proceso de
admisiones universitarias o para ser elegible para
realizar un entrenamiento vocacional después de la
graduación de la escuela. La mayoría de los distritos
escolares no tienen personal apropiado para proveer
tales servicios, porque los servicios no son importantes
de manera directa a las provisiones de la educación
escolar pública. En esas instancias, las escuelas
generalmente lo referirán o derivarán a un recurso
apropiado en otro lugar de la comunidad.
Procedimientos de evaluación psicológica
Los psicólogos usan distintos procedimientos o
combinaciones de procedimientos, dependiendo de la
razón de la evaluación. En el caso de las evaluaciones de
educación especial, la ley podría requerir algunos tipos
de procedimientos para determinar la elegibilidad para el
servicio, o si el comportamiento difícil de un estudiante
se relaciona con la discapacidad. Por ejemplo, estos
procedimientos pueden incluir mediciones de la
habilidad y el rendimiento para identificar una posible
discapacidad cognitiva o del aprendizaje. Generalmente,
los procedimientos de evaluación de los psicólogos caen
en las siguientes categorías.
Pruebas estandarizadas. Frecuentemente los
psicólogos usan las pruebas estandarizadas de varias
habilidades para comparar el rendimiento de un
individuo con el de un grupo paritario apropiado. Estas
pruebas se desarrollan y se norman (muchos individuos
determinarán cómo los individuos deben típicamente
rendir) bajo condiciones estándares —usando
instrucciones prescritas, materiales, calificaciones—
para asegurar resultados consistentes y precisos.
Algunos ejemplos comunes incluyen la Escala de
Inteligencia Wechsler para Niños, la Batería
Psicoeducativa Woodcock-Muñoz o la Woodcock-
Johnson, y las Pruebas Kaufman de Logro Educacional.
Escalas de evaluación. Las escalas de evaluación
se usan muy frecuentemente para determinar si ciertos
comportamientos o destrezas están presentes o son
típicas del estudiante. Las evaluaciones dependen de
las percepciones y opiniones del evaluador. El evaluador
o los evaluadores deben estar muy familiarizados con el
estudiante para proporcionar información útil; el uso de
múltiples evaluadores ayuda a reducir la influencia de
percepciones parcializadas. Idealmente, las escalas de
evaluación se norman (desarrollan) en poblaciones de
estudiantes similares para que los resultados indiquen
si la destreza, comportamiento o estatus emocional del estudiante es "típico" o significativamente diferente de
sus grupos paritarios. Ejemplos de escalas de
evaluación comúnmente usadas incluyen Behavior
Assessment System for Children (BASC, por sus siglas
en inglés) y la Vineland Adaptive Behavior Scales.
Escalas de autoevaluación. A los estudiantes de
más edad, frecuentemente se les pide que proporcionen
evaluaciones de su propio comportamiento y destrezas.
Estas medidas son similares (o incluso idénticas) a
otras escalas de evaluación, frecuentemente usadas en
conjunto con las escalas de evaluación de los maestros
o de los padres. Puede ser útil comparar cómo los
estudiantes se perciben a sí mismos en relación a cómo
otros los perciben.
Observaciones. Los psicólogos pueden recolectar
información sobre el aprendizaje y el comportamiento
de los estudiantes observando directamente a los
estudiantes en situaciones naturales, como durante la
clase o durante sus interacciones sociales. Las
observaciones no sólo en enfocan lo que en los
estudiantes están haciendo, pero cómo otros en ese
marco interactúan con ellos.
Entrevistas. Las entrevistas directas con los
estudiantes permiten a los estudiantes proporcionar
información sobre sus historias, sus relaciones
interpersonales, sus preocupaciones y sus metas. A
medida que los estudiantes maduran, tienen más
probabilidades de proporcionar información confiable y
reveladora sobre sí mismos. El psicólogo típicamente
resumirá la información clave obtenida de la entrevista
con el estudiante, como también información
importante obtenida entrevistando a otros que lo
conocen bien (generalmente los maestros y los padres).
"Evaluación completa." El psicólogo selecciona
aquellos procedimientos y herramientas que ayudarán a
resolver las preocupaciones de la persona que lo refirió o
derivó (como pobres destrezas de lectura, baja
autoestima, peleas frecuentes). La información
recolectada debería incluir un repaso de lo que ya se sabe,
información nueva de una variedad de fuentes sobre las
áreas de preocupación, y la verificación de factores de la
vida (lenguaje o economía) que podrían afectar la
evaluación o el aprendizaje y conducta del estudiante.
Factores que influencian los resultados de la
evaluación
Los psicólogos deben tomar en cuenta un número
de factores que pueden influenciar la exactitud y
utilidad de una evaluación, y de este modo afectar cómo
son usados los resultados de la evaluación para cambiar
o apoyar el programa escolar del estudiante. Estos
factores incluyen la familiaridad del estudiante con los
materiales de la prueba y las tareas, la fluidez del
estudiante en inglés, la calidad de la prueba y los
materiales (en términos de justicia al estudiante y las
características que determinan si una prueba es precisa
y confiable), la atención y motivación del estudiante
durante la evaluación, la correspondencia entre lo que
se está poniendo a prueba y lo que se enseñó, y el nivel
de comodidad del estudiante durante la evaluación.
Cómo la evaluación de los resultados se
traduce en información útil
Los padres y maestros deben esperar que todos los
informes de las evaluaciones psicológicas proporcionen
información clara y recomendaciones que son
importantes y viables dentro del sistema escolar. Para
ser útiles, los resúmenes de las evaluaciones no
necesitan ser largos y detallados. Los reportes de las
evaluaciones resumen sucintamente el propósito,
proceso, limitaciones, resultados y recomendaciones
que resulten de la evaluación.
Después de la evaluación: digerir y usar la
información
Generalmente el psicólogo y otros profesionales
involucrados en la evaluación proporcionan tanto un
reporte escrito como uno verbal. También deberían
estar disponibles para responder sus preguntas.
Es importante que usted se sienta cómodo pidiendo
al psicólogo o a otros que expliquen más los resultados
y lo que significan para la educación o salud mental de
su niño o niña. Las preguntas para tomar en
consideración pueden incluir:
- La escuela, ¿cómo usará esta información para
ayudar a mi niño o niña?
- ¿Cómo puedo usar esta información para ayudar a
mi niño o niña?
- ¿Quién más (si alguna otra persona) recibirá esta
información?
- ¿Cuánto tiempo permanecerá en el registro escolar
de mi niño o niña el informe de esta evaluación?
- ¿Cómo podríamos asegurarnos de que esta
información es precisa y representa de manera justa
las habilidades o personalidad de mi niño o niña?
- ¿Son estos resultados sorprendentes o consistentes
con mis observaciones de mi niño o niña?
- Los resultados de esta evaluación, ¿ayudan a
resolver mis preocupaciones sobre mi niño o niña?
La evaluación puede proporcionar mucha
información que puede ser difícil de digerir en una sola
vez. Frecuentemente es mejor planificar una segunda
reunión con el personal de la escuela para decidir qué
acciones tomar, qué servicios utilizar o los cambios de ubicación basándose en la evaluación en lugar de tratar
de decidir lo que se debe hacer en el momento.
Antes de la siguiente reunión, lea el informe del
psicólogo, póngase en contacto con él para aclarar lo
que esté todavía confuso, y dependiendo de la edad de
su niño o niña, comente los resultados con su niño y lo
que significan a un nivel apropiado para su edad.
Como resultado de revisar su propia evaluación, los
estudiantes mayores pueden frecuentemente alcanzar
una percepción de sus propios problemas escolares y
tener ideas para resolver sus dificultades.
Qué sucede si usted no está de acuerdo con
la evaluación
Algunas veces usted puede no estar de acuerdo con
los resultados de una evaluación. Es importante que
tenga la oportunidad de comentar sus preocupaciones
con todas las personas involucradas y tratar de llegar a
un acuerdo sobre la evaluación o las recomendaciones.
Usted puede identificar factores que alteran la
interpretación de los resultados. Algunas veces hay
circunstancias de las que el personal de la escuela no
está enterado, como el divorcio o la muerte en la familia.
El estrés que sienten los niños en estas situaciones
puede influenciar sus respuestas en la evaluación.
Algunas veces hay un error que influencia los
resultados, como una fecha de nacimiento incorrecta. Y
algunas veces usted y el personal de la escuela pueden
simplemente estar en desacuerdo sobre cómo
interpretar los resultados de la evaluación.
Las regulaciones de la educación especial le
permiten a usted y a otros documentar opiniones en
disidencia y fomentar la consideración de segundas
opiniones. Usted puede obtener otra evaluación e incluir
ese informe en su registro.
A pesar de que algunas veces es tentador hacerlo,
es raramente apropiado pedir al psicólogo que cambie
sus declaraciones o recomendaciones en el informe, a
menos que claramente haya habido un error o
circunstancias que parecieran desacreditar los
resultados de la evaluación.
Resumen
Las evaluaciones psicológicas son parte diaria del
sistema de apoyo al estudiante en la escuela. Cuando
usted entienda el propósito, los aspectos fuertes y las
limitaciones de estos procedimientos y tenga
expectativas realistas de su valor, estará mejor
preparado para ayudar a su niño o niña y para trabajar
eficientemente con la escuela y los recursos de la
comunidad.
Recursos
Wodrich, D. L. (1997). Children’s psychological testing : A
guide for nonpsychologists (3rd ed.). Baltimore:
Brookes. ISBN: 1557662770.
Wright, P. W., & Wright, P. D. (2001). Wrightslaw: From
emotions to advocacy—The special education
survival guide. Boyne City, MI: Harbor House Law
Press. ISBN: 1892320088.
Sitios web
Asociación Nacional de Psicólogos Escolares —
www.nasponline.org
Centro PACER (Parent Advocacy Coalition for
Educational Rights)—www.pacer.org
Andrea Canter, PhD, NCSP, es una psicóloga escolar de
las Escuelas Públicas de Minneapolis y es Editora de
NASP Communiqué, y consultora de proyectos especiales
para NASP. Esta guía se adaptó de un artículo presentado
de parte de NASP al sitio web de Maestros Primero
(Teachers First) (incluido en septiembre de 2003).